México, D.F., a 27 de septiembre de 1997.

Boletín No. 294/97.   

La Procuraduría General de la República informa que elementos de la Policía Judicial Federal efectuaron, en dos acciones, la detención con fines de extradición internacional de la ciudadana mexicana Delia Cantú de Sánchez y del estadunidense Michael J. Fisher, ambos requeridos por el Gobierno de Estados Unidos.

La detención de la mexicana Delia Cantú de Sánchez se llevó a cabo en la ciudad de Miguel Alemán, Tamaulipas, en cumplimiento de la orden respectiva girada por el juez tercero de Distrito en el Distrito Federal por su probable responsabilidad en la comisión del delito de violación a menores.

La petición de detención provisional con fines de extradición contra Delia Cantú fue presentada al Gobierno de México por la Embajada de Estados Unidos mediante nota diplomática el pasado 7 de julio.

En la nota de referencia, el Gobierno estadunidense indicó que en la Corte para el Distrito Judicial 292 en el Condado de Dallas, Texas, existe un procedimiento de queja en contra de Delia Cantú por los delitos de asalto sexual agravado e indecencia en contra de una menor de catorce años, contraviniendo lo dispuesto por las secciones 22.021 y 21.11 del Código Penal de Texas, lo que motivó que el juez Michael Keasley girara el pasado 27 de abril, la orden de aprehensión correspondiente.

Los hechos relatados en la petición de exradición, señalan que el esposo de Delia Cantú de Sánchez, Richard Sánchez Jr., quien actualmente cumple una condena de cadena perpetua en Estados Unidos, sostuvo desde el año 1989 contacto sexual permanente con sus hijas Kelly y Bertha Cantú, ambas menores de 14 años, a quienes violó y en contra de su voluntad las mantuvo sometidas y las obligó a realizar actos lúdicos y de sodomía.

Delia Cantú de Sánchez, no obstante haber sido alertada por sus hijas de dichos actos, no sólo no tomó acción alguna en contra de su esposo, sino que llevó a sus hijas a una clínica especializada en el control de la natalidad para que les fuera implantado un dispositivo anticonceptivo a fin de que Richard Sánchez Jr. pudiera seguir violándolas de manera impune.

Las violaciones concluyeron después de que Kelly Cantú denunció a sus padres ante la Policía de Dallas y ante el Departamento de Servicios de Protección a la Infancia. Richard Sánchez fue detenido, procesado y sentenciado y Delia Cantú de Sánchez se fugó a fin de evadir la acción de la justicia.

La detenida quedó a disposición de la juez tercero de Distrito en Materia Penal en el Distrito Federal en el Reclusorio Preventivo Femenil Oriente en la Ciudad de México.

Por su parte, Michael J. Fisher fue detenido con base en una orden girada por el juez quinto de Distrito en Materia Penal en el Distrito Federal, decretada el pasado 15 de agosto por su probable responsabilidad en la comisión del delito contra la salud.

La solicitud del Gobierno de Estados Unidos fue presentada al Gobierno de México mediante nota diplomática el pasado 29 de julio, en la cual se asienta que existen en contra del reclamado dos procesos abiertos por la Corte del Distrito Central de Florida con sede en Tampa y la Corte de Greenwood en Carolina del Sur, respectivamente.

En el primero de los procesos se requiere a Michael J. Fischer por asociación delictuosa y tráfico de narcóticos y otros delitos relacionados, en virtud de acusársele de poseer con intento de distribuir, una tonelada de marihuana. Con base en estos hechos, el 29 de mayo del presente año, se dictó orden de aprehensión en su contra. El segundo de los procesos fue abierto el pasado 6 de julio, igualmente por delitos contra la salud y asociación delictuosa.

Michael J. Fisher fue detenido en San José de los Cabos, Baja Califomia Sur y quedó a disposición del juez quinto de Distrito en Materia Penal en el Distrito Federal en el Reclusorio Norte.

La Procuraduría General de la República confirma su permanente voluntad de mantener la cooperación legal e internacional establecida por el Gobiemo de México en los tratados sobre la materia.